Bass: Lineas de bajo

Lo prometido es deuda. Como estoy seguro que no han tenido suficiente con los dos artículos anteriores, en esta ocasión abundaré en algunos elementos rítmicos que los ayudarán a enriquecer sus líneas de bajo. 

Uno de los problemas más graves y comunes entre los músicos, tanto principiantes como profesionales, es anteponer su ego al momento de interactuar con otros músicos. Esto provoca que pienses en función de tu lucimiento personal y no en función del lucimiento del trabajo en grupo; un músico que toca demasiado es tan malo como el que no toca lo suficiente. 

Ahora, ¿cuál es el justo medio entre tocar demasiado y no tocar lo suficiente? No olvides que tu trabajo consiste en facilitar el desarrollo de la melodía, es decir, todo tu accionar como músico debe estar basado en lo que dicta la melodía. Toda buena melodía está constituida por una dotación equilibrada de pasajes rítmicamente activos y pasivos, silencios y repeticiones. Aprender a distinguir claramente cada uno de estos elementos te dará la pauta para construir una línea de bajo que coexista con la melodía. Los elementos con los que cuentas para crear tu línea son exactamente los mismos: pasajes rítmicamente activos y pasivos, silencios y repeticiones. 

No debes olvidar que una de tus funciones como bajista es complementar la melodía, no estorbarla; de modo que si la melodía atraviesa un pasaje activo rítmicamente, la mejor manera de complementarla es tocando una línea pasiva. Así, la melodía tendrá el espacio suficiente para desarrollarse. (Ver ejemplo 1). 

Del mismo modo, si la melodía atraviesa un pasaje rítmicamente pasivo o un silencio, la situación es ideal para desarrollar una línea más activa. (Ver ejemplo 2). 
Cuando la melodía principal descansa (silencio), por lo general se está desarrollando una melodía secundaria. Si esto ocurre debes estar atento para apoyar dicha melodía o bien, si la situación se presta, para crear una. 

Algunos elementos que no deben faltar en tus líneas de bajo son las dinámicas (volumen) y articulaciones, que se refieren a la duración e intención de las notas. La relación de estos elementos con la forma de la pieza te brinda otro elemento para desarrollar tu línea. 
Al hablar de forma me refiero al modo en que están ordenadas las partes de la pieza: introducción, versos, coro, etc. Como ejemplo pongamos una pieza que se desarrolla de la siguiente manera: introducción, verso (parte A), verso (parte A), Coro (parte B), Coro (Parte B). En resumen, la pieza quedaría con la siguiente forma: Intro., A, A, B, se repite toda y se agrega una B al final. Esto es lo que podemos llamar una forma "Standard". Le llamamos parte A, a los dos primeros versos puesto que, aunque cambie la letra, (suponiendo que se trata de una canción) la melodía será la misma en ambos. 

Empleando las dinámicas y las articulaciones, puedes hacer que cada vez que se repita la parte A tenga un carácter distinto y la pieza tenga un crecimiento progresivo. Para ser más claros: tenemos cuatro exposiciones de la parte A, y si pensamos en un desarrollo progresivo, lo conveniente sería, por ejemplo, quedarse callados en la primera exposición. En la segunda convendría tocar las raíces de los acordes con notas largas, sin agregar más ritmo que mitades o redondas. Al iniciar la tercera repetición de A debemos tomar en cuenta que el tema ya fue expuesto y ahora debe ser desarrollado por lo que al introducir el factor rítmico, debes considerar más que nunca el movimiento de la melodía. 

En la cuarta exposición la pieza continúa en pleno desarrollo y tu dinámica (volumen) debe tender a subir, puesto que te encuentras cerca de las últimas exposiciones de B que son el clímax de la pieza. 
Las secciones B por lo general no cambian en su forma, sólo cambian su dinámica que debe ir en ascenso en cada exposición. Por supuesto esto es sólo un ejemplo. No olvides que la búsqueda es siempre personal.


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