Técnicas Inusuales de creatividad I


La creatividad es como un musculo, si no lo ejercitas regularmente tiene tendencia a embrutecerse y atrofiarse. Todos estamos de acuerdo en que es importante practicar cada día técnica, lectura, escalas... pero también se debería ejercitar la creatividad. Mark King contaba que él escribía en la mayoría de los casos como ejercicio, no como composición. Todos los días intentaba escribir algo. Es importante ejercitar la mente con asiduidad a fin de no caer en clichés y patrones cómodos predefinidos. 

Como la mayoría de las rutinas, creo que se puede prevenir (también curar, no os preocupéis...). Para ello no hace falta sentarse delante de un papel pautado y esperar la inspiración divina que rara vez llega a tiempo. Además, seamos francos, eso de transcribir las ideas es para otro ejercicio 

Yo os propongo crear bandas sonoras espontáneas. Se trata de expresar las emociones que sentimos en unos determinados momentos a través de nuestro instrumento. Así es como yo lo hago: se pone el amplio lo que tengamos para practicar en casa enfrente de la televisión y el DVD. Se trata de alquilar una película o ver una de las que ponen en la programación, aunque esto último es mucho menos recomendable, ya sabéis a qué me refiero. El siguiente paso es bajar el volumen de la tele a cero o mutearlo y empezar a ver la peli. 

Mientras ves pasar las escenas y lo que va sucediendo, improvisa acorde con lo que está pasando en la pantalla. No hace falta pensar en teoría ni en digitaciones, ni en técnica; simplemente deja fluir tu creatividad. Si en algún momento hay una escena en concreto que te sugiere una idea especial o algo que te gustaría desarrollar, rebobina y mira las variaciones que te sugiere y con las que te quedarías. Aquí lo que importa es que no es una lección de composiciór y es solamente un ejercicio para ejercitar tu habilidad de crear música espontáneamente que soporte lo que ves y sientes.

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