El Jazz es una música basada en la improvisación, así pues, en el momento de tocar se producen situaciones diferentes aunque estemos interpretando un mismo tema. Esto nos obliga a escuchar a los demás tanto como a nosotros mismos. Muchas veces estamos tan pendientes de nuestro trabajo que olvidamos a nuestros compañeros, no escuchamos y de este modo se pierde la cohesión del sonido del grupo. Debemos estar siempre atentos a lo que sucede y tener siempre la capacidad de reacción y los reflejos suficientes para adaptarnos inmediatamente a cualquier cambio de dirección o intención en la música, esto se puede producir por las intervenciones de los otros músicos, especialmente el solista, intentando apoyar siempre la dirección que toma nuestra música.
Al mismo tiempo debemos procurar introducir nuevas ideas tanto rítmicas como armónicas que puedan ayudar a los demás y les sirvan de inspiración en su trabajo. La construcción de la música sigue generalmente un desarrollo ascendente desde el principio hasta Llegar al punto de máxima energía (climax) que suele estar en la parte final. Una vez alcanzado el climax la energía desciende rápidamente para Llegar a la conclusión, esto dará sensación de respiro en nuestro discurso para iniciar la construcción del siguiente solo en el mismo sentido ascendente.
Esta forma se puede representar con el gráfico que adjuntamos. Esta linea ascendente y descendentes es aplicable a cualquier construcción musical ya sea una composición, un arreglo o una improvisación y es así por una razón: cuando explicamos algo necesitamos captar la atención del oyente y mantener su interés por lo que escucha hasta el final, igual que en una novela o una película.
Si nos detenemos a observar de que manera este construida una historia que se puede contar en un libro o una película, veremos que al inicio se plantea una situación. Se van presentando los personajes que van a intervenir, se muestra un lugar y un tiempo en que tendrán lugar los acontecimientos que serán narrados. Una vez se ha mostrado el contexto se va desarrollando la historia y a medida que esta avanza van sucediendo cosas que van aumentando nuestro interés por lo, que leemos hasta Llegar al punto, hacia la parte final, en que encontramos la culminación de la historia. Desde este punto hasta el final podemos encontrar la conclusión de la historia y siempre resulta mucho mas corta que su desarrollo.
Cuando una historia es capaz de captar nuestro interés y este va creciendo a medida que avanzamos, disfrutamos con ella y la encontramos apasionante. Si por el contrario, la historia no logra interesarnos o encontramos que a medida que avanza no pasa nada, lógicamente, nos aburrimos. Este planteamiento es perfectamente aplicable a la música y en general a todas las artes que se desarrollan en el tiempo: literatura, cine, teatro. En la música debemos intentar estructurar nuestro discurso de manera que parezca una historia con su argumento y su estructura. Debemos construir frases que empiecen y acaben, que tengan sentido y que se entiendan. Tocando en una formación, el solista es el que mas poder tiene para dirigir la interpretación, pero los músicos de la base deben apoyarlo siguiendo su discurso para que el grupo suene compacto ayudandole con nuevas ideas para desarrollar y estableciendo un dialogó con el.

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