Calidad contra calidez
Muchas veces se confunde calidez con calidad. Algunas personas
opinan que el audio analógico tiene más calidad porque es más cálido.
Lo cierto es que la calidad del audio analógico solo puede superar a la
digital si contamos con equipos caros y medianamente profesionales.
Un vinilo en buen estado de conservación va a sonar mejor que un
CD solo si lo reproducimos en una buena bandeja giradiscos con un
potente amplificador. Ahora bien, si reproducimos el mismo disco en
un tocadiscos de cápsula cerámica (como, por ejemplo, el Wincofón),
el sonido no va a ser ni de lejos superior al de un archivo MP3 de baja compresión. Entonces, estamos en condiciones
de afirmar que es más probable que un MP3
suene bien en un equipo económico moderno
que un vinilo en un tocadiscos no profesional.
Si bien, como explicábamos antes, la onda
digital por ser escalonada y no perfectamente
curva no refleja fielmente la realidad, esto es
prácticamente imperceptible al oído humano.
Así grabáramos en 24 bits y 48.000 Hz, no
notaríamos diferencia que al hacerlo en 16 bits y
44.000 Hz. Por otro lado, en la cadena de sonido, hay otros factores,
además de la computadora, que influyen en la calidez.
Con mejores equipos (micrófonos profesionales, preamplificadores, etcétera), podemos lograr un sonido cálido y de calidad con menos esfuerzo que si no disponemos de ellos, ya que estos colorean el sonido de manera analógica, antes de ingresar al mundo digital. Pero aún así, con un poco de ingenio, es posible emular el color analógico mediante efectos digitales que vamos a encontrar en cualquier software de grabación. Algunos de ellos serán aplicados a la grabación de nuestro demo y los vamos a desarrollar a partir del Capítulo 4.

Comentarios
Publicar un comentario