El hardware necesario
Los ejercicios propuestos a lo largo de esta obra bien pueden
aplicarse sobre cualquier computadora hogareña moderna. Aunque,
cabe destacar que uno de nuestros objetivos es partir desde una base
lo más acotada posible que, si bien excede los requisitos mínimos de la
mayoría de los programas que vamos a analizar, nos permitirá trabajar
en audio con la mayor de las comodidades.
Las computadoras modernas ofrecen cada día más prestaciones,
velocidades y, en definitiva, potencia, y esto es una bendición para
quienes trabajan con edición de video, fotografía o diseño gráfico.
Mother y procesador
El mother es lo que se conoce como placa base o placa madre. Se
trata del componente más grande (en cuanto a su tamaño físico) que
tiene nuestra computadora en su interior y es ahí donde conectaremos
todo lo demás (memorias, placa de sonido, etcétera).
Memorias
Lo ideal no es contar con lo máximo que puede soportar un mother
con las características recomendadas sino con el máximo permitido por
el software. Por supuesto
que cuanta más memoria tengamos, con más fluidez vamos a trabajar
ya que es ahí donde se cargan, por ejemplo, los plugins de efectos.
También de ella depende la cantidad de tracks que vamos a poder
utilizar y escuchar al mismo tiempo cuando grabemos una canción. Un aspecto decisivo y que tenemos que tener en cuenta para el
rendimiento de las memorias es la velocidad con la que podremos
acceder a ellas. Además de la memoria física, existe una memoria virtual, mucho
más lenta, en la que podemos utilizar parte del espacio de nuestro
disco rígido para almacenar datos temporales.
Disco rígido
Lo ideal es contar con un mínimo de 40 GB de capacidad, aunque
cuanto más espacio haya, mejor. En este caso, que sobre espacio no es
un problema. Pero lo que sí es más importante para grabar audio es
que el disco pueda girar a un mínimo de 7200 revoluciones por minuto
y soporte el modo DMA (siglas en inglés de Direct Memory Access).
Por otro parte, los discos rígidos externos USB pueden ser útiles
para realizar un backup de nuestras sesiones de grabación, pero no
son aptos para utilizarlos para grabar, debido a que la velocidad de
transferencia de los datos resulta insuficiente para esos fines.
Placa de sonido
En los equipos más modernos, las placas de audio integradas ofrecen
una calidad aceptable, pero no siempre esto fue así. Si queremos
trabajar con audio vamos a necesitar, como mínimo, una placa de
sonido PCI. Los modelos de la marca Creative son ideales y, si bien
existen varias alternativas, la 512 y la Live comparten un mismo chip
que nos permitirá utilizar sonidos semiprofesionales. Como no son
placas profesionales, sus drivers nativos no están optimizados para
grabar, y puede que se produzca un fenómeno conocido como delay o
latencia, en donde la PC no logra monitorizar de manera instantánea
el sonido que producimos por medio de una voz o un instrumento, provocándose un retardo a veces de hasta un
segundo que hace imposible la interpretación
musical. También existen placas PCI y
soluciones USB profesionales, como las de la línea
Delta de la marca M-Audio, que vienen de fábrica
optimizadas para grabar audio sin latencia, aunque su costo es más
elevado y se aprovechan más en estudios profesionales.

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